Muchos esperan dejar de sentir miedo para avanzar… pero así no funciona.
El miedo no desaparece por esperar. Desaparece cuando decides enfrentarlo.
Siempre habrá incertidumbre, dudas, riesgos.
Pero el problema no es sentir miedo… es permitir que te detenga.
Dios no te prometió ausencia de miedo… te dio la capacidad de avanzar a pesar de él.
Las mejores decisiones de tu vida probablemente van a venir acompañadas de incomodidad.
Porque todo lo que implica crecimiento te va a sacar de lo conocido.
Y lo conocido, aunque no sea bueno, se siente seguro.
Pero si te quedas donde es cómodo, te quedas donde estás.
El miedo puede ser una señal de que estás saliendo de tu zona de confort… y eso no es malo, es necesario.
No esperes sentirte listo.
Decide avanzar… y el miedo pierde poder.
Aplicación práctica:
Identifica algo que te da miedo pero sabes que necesitas hacer, y da un paso concreto hoy.
Oración:
Dios, dame valentía para avanzar incluso cuando tenga miedo.
Cierre motivacional:
El miedo se reduce cuando avanzas.
