Señor, hoy decido detenerme y mirar hacia atrás, no para lamentarme, sino para reconocer todo lo que has hecho en mi vida. Porque muchas veces me enfoco en lo que falta y olvido todo lo que ya tengo.”
“Gracias por cada puerta que abriste, por cada momento donde me protegiste sin que yo lo supiera, por cada enseñanza que llegó incluso a través de momentos difíciles.”
“Enséñame a vivir con un corazón agradecido, a valorar lo presente y a reconocer que aun lo que no entiendo, también forma parte de Tu plan.
