Dios, hoy me presento delante de Ti con un corazón dispuesto, reconociendo que muchas veces he intentado avanzar por mi cuenta, confiando en mis fuerzas y en mis propias ideas, pero hoy entiendo que sin Tu dirección, todo esfuerzo pierde sentido. No quiero seguir caminando sin rumbo, no quiero llenar mis días de actividades vacías; quiero vivir con intención, con enfoque y con propósito real.”
“Te pido que ordenes cada uno de mis pasos, que pongas claridad en mi mente y que quites toda distracción que me aleja de lo importante. Dame disciplina cuando no tenga ganas, carácter cuando me falte motivación y visión para entender que cada decisión de hoy construye mi futuro.”
“Hazme sensible a Tu voz, firme en mis decisiones y constante en mis acciones. Que este día no sea uno más, sino un día alineado contigo, un día que marque diferencia, un día que tenga dirección.
