Biblia · Proverbios 23
Versión: Reina-Valera 1909 · dominio público. Libro: Proverbios. Capítulo: 23.
11 CUANDO te sentares á comer con algún señor, considera bien lo que estuviere delante de ti;
22 Y pon cuchillo á tu garganta, si tienes gran apetito.
33 No codicies sus manjares delicados, porque es pan engañoso.
44 No trabajes por ser rico; pon coto á tu prudencia.
55 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? porque hacerse han alas, como alas de águila, y volarán al cielo.
66 No comas pan de hombre de mal ojo, ni codicies sus manjares:
77 Porque cual es su pensamiento en su alma, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no está contigo.
88 Vomitarás la parte que tú comiste, y perderás tus suaves palabras.
99 No hables á oídos del necio; porque menospreciará la prudencia de tus razones.
1010 No traspases el término antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos:
1111 Porque el defensor de ellos es el Fuerte, el cual juzgará la causa de ellos contra ti.
1212 Aplica tu corazón á la enseñanza, y tus oídos á las palabras de sabiduría.
1313 No rehuses la corrección del muchacho: porque si lo hirieres con vara, no morirá.
1414 Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno.
1515 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también á mí se me alegrará el corazón;
1616 Mis entrañas también se alegrarán, cuando tus labios hablaren cosas rectas.
1717 No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo tiempo:
1818 Porque ciertamente hay fin, y tu esperanza no será cortada.
1919 Oye tú, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino.
2020 No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne:
2121 Porque el bebedor y el comilón empobrecerán: y el sueño hará vestir vestidos rotos.
2222 Oye á tu padre, á aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
2323 Compra la verdad, y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza, y la inteligencia.
2424 Mucho se alegrará el padre del justo: y el que engendró sabio se gozará con él.
2525 Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te engendró.
2626 Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.
2727 Porque sima profunda es la ramera, y pozo angosto la extraña.
2828 También ella, como robador, acecha, y multiplica entre los hombres los prevaricadores.
2929 ¿Para quién será el ay? ¿para quién el ay? ¿para quién las rencillas? ¿para quién las quejas? ¿para quién las heridas en balde? ¿para quién lo amoratado de los ojos?
3030 Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura.
3131 No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en el vaso: éntrase suavemente;
3232 Mas al fin como serpiente morderá, y como basilisco dará dolor:
3333 Tus ojos mirarán las extrañas, y tu corazón hablará perversidades.
3434 Y serás como el que yace en medio de la mar, ó como el que está en la punta de un mastelero.
3535 Y dirás: Hiriéronme, mas no me dolió; azotáronme, mas no lo sentí; cuando despertare, aun lo tornaré á buscar.
Este capítulo forma parte de la Biblia completa publicada dentro del blog de Capilla Virtual para lectura, búsqueda y estudio espiritual.