Job 19
Fuente: Reina-Valera 1909 / dominio público.
11 Y RESPONDIÓ Job, y dijo:
22 ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, y me moleréis con palabras?
33 Ya me habéis vituperado diez veces: ¿no os avergonzáis de descomediros delante de mí?
44 Sea así que realmente haya yo errado, conmigo se quedará mi yerro.
55 Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, y adujereis contra mí mi oprobio,
66 Sabed ahora que Dios me ha trastornado, y traído en derredor su red sobre mí.
77 He aquí yo clamaré agravio, y no seré oído: daré voces, y no habrá juicio.
88 Cercó de vallado mi camino, y no pasaré; y sobre mis veredas puso tinieblas.
99 Hame despojado de mi gloria, y quitado la corona de mi cabeza.
1010 Arruinóme por todos lados, y perezco; y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado.
1111 E hizo inflamar contra mí su furor, y contóme para sí entre sus enemigos.
1212 Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, y asentaron campo en derredor de mi tienda.
1313 Hizo alejar de mí mis hermanos, y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos.
1414 Mis parientes se detuvieron, y mis conocidos se olvidaron de mí.
1515 Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño: forastero fuí yo en sus ojos.
1616 Llamé á mi siervo, y no respondió; de mi propia boca le suplicaba.
1717 Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
1818 Aun los muchachos me menospreciaron: en levantándome, hablaban contra mí.
1919 Todos mis confidentes me aborrecieron; y los que yo amaba, se tornaron contra mí.
2020 Mi cuero y mi carne se pegaron á mis huesos; y he escapado con la piel de mis dientes.
2121 Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; porque la mano de Dios me ha tocado.
2222 ¿Por qué me perseguís como Dios, y no os hartáis de mis carnes?
2323 ¡Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas! ¡quién diese que se escribieran en un libro!
2424 ¡Que con cincel de hierro y con plomo fuesen en piedra esculpidas para siempre!
2525 Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo:
2626 Y después de deshecha esta mi piel, aun he de ver en mi carne á Dios;
2727 Al cual yo tengo de ver por mí, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mis riñones se consuman dentro de mí.
2828 Mas debierais decir: ¿Por qué lo perseguimos? ya que la raíz del negocio en mí se halla.
2929 Temed vosotros delante de la espada; porque sobreviene el furor de la espada á causa de las injusticias, para que sepáis que hay un juicio.