Job 5
Fuente: Reina-Valera 1909 / dominio público.
11 AHORA pues da voces, si habrá quien te responda; ¿y á cuál de los santos te volverás?
22 Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia.
33 Yo he visto al necio que echaba raíces, y en la misma hora maldije su habitación.
44 Sus hijos estarán lejos de la salud, y en la puerta serán quebrantados, y no habrá quien los libre.
55 Su mies comerán los hambrientos, y sacaránla de entre las espinas, y los sedientos beberán su hacienda.
66 Porque la iniquidad no sale del polvo, ni la molestia brota de la tierra.
77 Empero como las centellas se levantan para volar por el aire, así el hombre nace para la aflicción.
88 Ciertamente yo buscaría á Dios, y depositaría en él mis negocios:
99 El cual hace cosas grandes é inescrutables, y maravillas que no tienen cuento:
1010 Que da la lluvia sobre la haz de la tierra, y envía las aguas por los campos:
1111 Que pone los humildes en altura, y los enlutados son levantados á salud:
1212 Que frustra los pensamientos de los astutos, para que sus manos no hagan nada:
1313 Que prende á los sabios en la astucia de ellos, y el consejo de los perversos es entontecido;
1414 De día se topan con tinieblas, y en mitad del día andan á tientas como de noche:
1515 Y libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos, y de la mano violenta;
1616 Pues es esperanza al menesteroso, y la iniquidad cerrará su boca.
1717 He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
1818 Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: él hiere, y sus manos curan.
1919 En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal.
2020 En el hambre te redimirá de la muerte, y en la guerra de las manos de la espada.
2121 Del azote de la lengua serás encubierto; ni temerás de la destrucción cuando viniere.
2222 De la destrucción y del hambre te reirás, y no temerás de las bestias del campo:
2323 Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto, y las bestias del campo te serán pacíficas.
2424 Y sabrás que hay paz en tu tienda; y visitarás tu morada, y no pecarás.
2525 Asimismo echarás de ver que tu simiente es mucha, y tu prole como la hierba de la tierra.
2626 Y vendrás en la vejez á la sepultura, como el montón de trigo que se coge á su tiempo.
2727 He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así: óyelo, y juzga tú para contigo.