Salmos 44
Fuente: Reina-Valera 1909 / dominio público.
11 Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.
22 Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste á ellos; afligiste los pueblos, y los arrojaste.
33 Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
44 Tú, oh Dios, eres mi rey: manda saludes á Jacob.
55 Por medio de ti sacudiremos á nuestros enemigos: en tu nombre atropellaremos á nuestros adversarios.
66 Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.
77 Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado á los que nos aborrecían.
88 En Dios nos gloriaremos todo tiempo, y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.)
99 Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales en nuestros ejércitos.
1010 Nos hiciste retroceder del enemigo, y saqueáronnos para sí los que nos aborrecían.
1111 Pusístenos como á ovejas para comida, y esparcístenos entre las gentes.
1212 Has vendido tu pueblo de balde, y no pujaste en sus precios.
1313 Pusístenos por vergüenza á nuestros vecinos, por escarnio y por burla á los que nos rodean.
1414 Pusístenos por proverbio entre las gentes, por movimiento de cabeza en los pueblos.
1515 Cada día mi vergüenza está delante de mí, y cúbreme la confusión de mi rostro,
1616 Por la voz del que me vitupera y deshonra, por razón del enemigo y del que se venga.
1717 Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado á tu pacto.
1818 No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.
1919 Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, y nos cubriste con sombra de muerte,
2020 Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, ó alzado nuestras manos á dios ajeno,
2121 ¿No demandaría Dios esto? porque él conoce los secretos del corazón.
2222 Empero por tu causa nos matan cada día; somos tenidos como ovejas para el matadero.
2323 Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre.
2424 ¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?
2525 Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra.
2626 Levántate para ayudarnos, y redímenos por tu misericordia.