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Biblia · Salmos 78

Versión: Reina-Valera 1909 · dominio público. Libro: Salmos. Capítulo: 78.

11 Masquil de Asaph. ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.

22 Abriré mi boca en parábola; hablaré cosas reservadas de antiguo:

33 Las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos las contaron.

44 No las encubriremos á sus hijos, contando á la generación venidera las alabanzas de Jehová, y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.

55 El estableció testimonio en Jacob, y pusó ley en Israel; la cual mandó á nuestros padres que la notificasen á sus hijos;

66 Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos;

77 A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, y guarden sus mandamientos:

88 Y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no apercibió su corazón, ni fué fiel para con Dios su espíritu.

99 Los hijos de Ephraim armados, flecheros, volvieron las espaldas el día de la batalla.

1010 No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley:

1111 Antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado.

1212 Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.

1313 Rompió la mar, é hízolos pasar; é hizo estar las aguas como en un montón.

1414 Y llevólos de día con nube, y toda la noche con resplandor de fuego.

1515 Hendió las peñas en el desierto: y dióles á beber como de grandes abismos;

1616 Pues sacó de la peña corrientes, é hizo descender aguas como ríos.

1717 Empero aun tornaron á pecar contra él, enojando en la soledad al Altísimo.

1818 Pues tentaron á Dios en su corazón, pidiendo comida á su gusto.

1919 Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?

2020 He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿podrá también dar pan? ¿aparejará carne á su pueblo?

2121 Por tanto oyó Jehová, é indignóse: y encendióse el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel;

2222 Por cuanto no habían creído á Dios, ni habían confiado en su salud:

2323 A pesar de que mandó á las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos,

2424 E hizo llover sobre ellos maná para comer, y dióles trigo de los cielos.

2525 Pan de nobles comió el hombre: envióles comida á hartura.

2626 Movió el solano en el cielo, y trajo con su fortaleza el austro.

2727 E hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como arena de la mar.

2828 E hízolas caer en medio de su campo, alrededor de sus tiendas.

2929 Y comieron, y hartáronse mucho: cumplióles pues su deseo.

3030 No habían quitado de sí su deseo, aun estaba su vianda en su boca,

3131 Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.

3232 Con todo esto pecaron aún, y no dieron crédito á sus maravillas.

3333 Consumió por tanto en nada sus días, y sus años en la tribulación.

3434 Si los mataba, entonces buscaban á Dios; entonces se volvían solícitos en busca suya.

3535 Y acordábanse que Dios era su refugio, y el Dios Alto su redentor.

3636 Mas le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían:

3737 Pues sus corazones no eran rectos con él, ni estuvieron firmes en su pacto.

3838 Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: y abundó para apartar su ira, y no despertó todo su enojo.

3939 Y acordóse que eran carne; soplo que va y no vuelve.

4040 ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad!

4141 Y volvían, y tentaban á Dios, y ponían límite al Santo de Israel.

4242 No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia;

4343 Cuando puso en Egipto sus señales, y sus maravillas en el campo de Zoán;

4444 Y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes, porque no bebiesen.

4545 Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, y ranas que los destruyeron.

4646 Dió también al pulgón sus frutos, y sus trabajos á la langosta.

4747 Sus viñas destruyó con granizo, y sus higuerales con piedra;

4848 Y entregó al pedrisco sus bestias, y al fuego sus ganados.

4949 Envió sobre ellos el furor de su saña, ira y enojo y angustia, con misión de malos ángeles.

5050 Dispuso el camino á su furor; no eximió la vida de ellos de la muerte, sino que entregó su vida á la mortandad.

5151 E hirió á todo primogénito en Egipto, las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm.

5252 Empero hizo salir á su pueblo como ovejas, y llevólos por el desierto, como un rebaño.

5353 Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo; y la mar cubrió á sus enemigos.

5454 Metiólos después en los términos de su santuario, en este monte que ganó su mano derecha.

5555 Y echó las gentes de delante de ellos, y repartióles una herencia con cuerdas; é hizo habitar en sus moradas á las tribus de Israel.

5656 Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios;

5757 Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: volviéronse como arco engañoso.

5858 Y enojáronlo con sus altos, y provocáronlo á celo con sus esculturas.

5959 Oyólo Dios, y enojóse, y en gran manera aborreció á Israel.

6060 Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres;

6161 Y dió en cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo.

6262 Entregó también su pueblo á cuchillo, y airóse contra su heredad.

6363 El fuego devoró sus mancebos, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.

6464 Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, y sus viudas no lamentaron.

6565 Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, como un valiente que grita excitado del vino:

6666 E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: dióles perpetua afrenta.

6767 Y desechó el tabernáculo de José, y no escogió la tribu de Ephraim;

6868 Sino que escogió la tribu de Judá, el monte de Sión, al cual amó.

6969 Y edificó su santuario á manera de eminencia, como la tierra que cimentó para siempre.

7070 Y eligió á David su siervo, y tomólo de las majadas de las ovejas:

7171 De tras las paridas lo trajo, para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.

7272 Y apacentólos con entereza de su corazón; y pastoreólos con la pericia de sus manos.

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